Solidaridad
Me dice mi madre que cuando se mudó de Palma a Barcelona con 18 años (si, ya ha llovido), tuva la sensación que si le daba una lipotimia en medio de la calle Fontanella (Pl. Catalunya) nadie se iba a parar a ayudarla. Dice que tuvo una gran sensación de falta de humanidad.
Hoy llueve en Shanghai (echo de menos el tiempo de Shantou). Tuve que ir al consulado a por el pasaporte nuevo (ahora tengo un pasaporte que dice "expedido en Shanghai") y, al meterme en el metro, me resbalé por las escaleras. Nada grave, espero. Cuatro escalones bajados con el culo y un tobillo que duele (que es lo más preocupante días antes de irme a Tibet). Había unas 20 personas por allí, entre pasajeros y vendedores ambulantes. Creo haber recibido entre cero y ninguna mirada inquisitiva de ¿estás bien?, ningún gesto de ayudar cuando estaba yo por el suelo ni nada.
Sí, la ciudad nos humaniza.
