Han empezado a caer los primeros exámenes y trabajos y las primeras notas. Los métodos varían de profesor a profesor (sobre 10; sobre 100; A, B, C, F...) pero hay una tónica general: las medias son sorprendentemente altas.
Uno se encuentra con un 90/100 y piensa "soy el puto amo, os váis a comer los mocos, chavales" hasta que ve que la media es de 88 y la nota más baja un 80/100. Curioso, yo estaba acostumbrado a ver puntuaciones que cubrían casi todo el espectro (al menos, del 3 al 10) y se me hace raro ver a todo el mundo allí. Lo peor es que es más difícil saber qué haces bien y qué no. O puedes asumir qué sí, que eres un crack y que los demás, también.
Mira, al menos, es gratificante.
Otra cosa curiosa es que la nota final no depende sólo de tu trabajo, sino del de los demás compañeros. Si al final de curso, sacas 90 puntos sobre 100 posibles, no quiere decir nada. Si la media de la clase está en 98, igual estás cateado. Parece que es más importante distanciarte del pelotón que batir el récord de la hora.
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